Viajes

La diabetes no debe ser un motivo para que usted no viaje, pero es importante que esté bien controlada y que tome las precauciones necesarias antes de viajar.

Aquí encontrará una cantidad de buenos consejos sobre cómo preparar su viaje.

 

Preparar el viaje

Antes de viajar, verifique haber investigado bien su lugar de destino para asegurarse de que el viaje sea provechoso y también para evitar sorpresas. Es importante llevar una constancia firmada por su médico certificando que tiene diabetes y que, en su caso, viajar es seguro. La nota también deberá autorizarlo a llevar medicación, como ser insulina, agujas, glucómetro, etc.

 

Lleve la medicación para la diabetes

Cuando viaja, es importante que lleve los medicamentos para la diabetes.

 

Es importante por varias razones:
  • Primero, la insulina y la medicación oral pueden ser muy caras en otros países.
  • En segundo lugar, puede ser que no consiga la medicación que toma habitualmente mientras esté afuera.
 
Al preparar las valijas

Pídale a su compañero de viaje que lleve una parte de la insulina o de las píldoras, o colóquelas en valijas diferentes. De ese modo, si se extravía una parte del equipaje o lo roban, no se arriesga a perder todo.
Nunca coloque la insulina o las píldoras en el equipaje que se revisa. Llévela en una valija de mano que pueda tener siempre con usted.

 

Identificación y seguro

Lleve siempre alguna forma visible de identificación que mencione que usted tiene diabetes, puede ser una tarjeta, collar o pulsera. El propósito principal de la misma es ayudarlo si se enferma, y también evitar desagradables malos entendidos. Por ejemplo, los funcionarios de aduana pueden preguntar por qué lleva agujas, jeringas, aparatos para inyectar y/o cartuchos. Su médico o profesional de la salud puede suministrarle una nota escrita que explique su condición.

 

Controle su seguro médico

¿Su seguro médico lo cubre en todos los lugares a los que puede ir? Controle los detalles con suficiente anticipación a la fecha de partida. Por ejemplo, si la enfermedad causada por diabetes en viaje no está cubierta, si el tratamiento hubiera podido realizarse antes de viajar.

Antes de viajar, discuta su itinerario con su médico. Si lleva recetas de su médico, asegúrese de que sean válidas en otro país, y si la medicación está disponible. En algunos países, puede estar disponible pero tener un nombre diferente. Es prudente llevar toda la medicación que vaya a necesitar durante el viaje, pero averigüe cómo obtener más en caso de emergencia.

 

Pérdida de equipaje

Si desgraciadamente pierde todo el equipo para la diabetes, debe contactar de inmediato a un médico o concurrir al departamento de urgencias del hospital más cercano.

 

La lista de control final
 
Antes de partir recuerde:
  • Hablar con su médico con respecto a sus planes de viaje.
  • Hacer preparar una receta adicional para insulina u otra medicación.
  • Revisar la cobertura de su seguro médico.
  • Empacar su glucómetro y el resto del equipo para tratamiento.
  • Decir a sus compañeros de viaje que tiene diabetes.
 
Durante el viaje recuerde:
  • Mantener con usted el pasaporte, el dinero y los papeles importantes.
  • Llevar una identificación o pulsera donde diga que tiene diabetes.
  • Guardar la insulina en valijas diferentes, si se pierde una valija no la habrá perdido toda.
  • Llevar con usted comida extra, por si acaso
  • Controlar su nivel de azúcar con mayor frecuencia.
 
Y sobre todo, después de tener en cuenta estas precauciones, ¡relájese y pásela bien!

Durante el viaje

 

En el vuelo

No siempre se confíe de las comidas especiales para las personas con diabetes durante el vuelo. A menudo se olvidan, o no tienen las proporciones adecuadas.

Si come la comida regular, trate de seleccionar los alimentos que sabe que están OK. Compleméntela con la comida extra que lleva consigo.

Durante el vuelo, el aire seco es un problema. Trate de beber abundante líquido antes de abordar el avión, un vaso de líquido sin alcohol por cada hora que dure el viaje. No olvide beber durante el vuelo.

Dado que tendrá menos actividad durante el vuelo, el nivel de azúcar puede trepar por sobre lo normal. Asegúrese de moverse en la cabina tanto como sea posible, lo que le ayudará a utilizar la glucosa; se sentirá mucho mejor cuando llegue. Use zapatos cómodos; si son nuevos, utilícelos y asiéntelos antes del viaje para evitar las ampollas.

 

Para guardar la insulina

Es necesario mantener la insulina fresca y guardarla entre 2°C y 8°C (35°F y 47°F) en estuche cerrado. Una vez abierto el estuche, se la puede guardar a temperatura ambiente (máximo 25°C, 77°F) en lugar fresco y oscuro, durante un mes. Si no se utiliza en ese mes, debe ser desechada. Actualmente, muchos tipos de insulinas se envasan en cartuchos

El cartucho de insulina se inserta en un dispositivo parecido a una lapicera, de manera similar a una lapicera de tinta a cartucho. Este dispositivo se utiliza con agujas descartables. Un cartucho colocado en el dispositivo, en uso, o uno de repuesto, se pueden guardar a temperatura ambiente (controle con el fabricante de insulina las temperaturas recomendadas) durante un mes.

La insulina nunca se debe congelar. Tampoco se debe exponer a la luz solar o al calor directo.

 

Controle el azúcar

Lleve siempre consigo el glucómetro. Lejos de casa, es importante controlar su nivel de azúcar en sangre más a menudo que lo habitual. Su nivel de azúcar puede variar más de lo habitual porque es probable que su nivel de actividad física y su ingesta de carbohidratos sea diferente cuando viaja. El estrés también puede afectar el nivel de azúcar.

El glucómetro es útil para controlar sus niveles de azúcar con frecuencia, durante vuelos largos, agotadores, especialmente cuando cruza múltiples zonas horarias.

Lleve tiras reactivas adicionales para el glucómetro, puesto que en algunos países no siempre es posible conseguir el mismo tipo. Recuerde guardarlas lejos de la luz solar directa y a temperatura ambiente (máximo 25ºC, 77ºF), no en el refrigerador.

Nota importante: En algunos países, como los Estados Unidos, el azúcar en sangre se mide en miligramos por decilitro (mg/dl) y no en milimol por litro (mmol/L). Para convertir de mmol/L a mg/dl, multiplique por 18. Por ejemplo, 5 mmol/L equivale a 90 mg/dl.

 

La alimentación durante el viaje

La experiencia de diferentes culturas y alimentos es una de las maravillas del viajar.

Esta circunstancia puede representar desafíos y preocupaciones para las personas con diabetes. Encontrará que la selección de comida y horarios probablemente difiera de aquellos a los que está acostumbrado. Registre las situaciones nuevas, y controle su nivel de glucosa siempre que esté en duda.

Lo mejor es hablar con su nutricionista con respecto a los lugares adonde va a viajar y cómo planificar comidas y colaciones mientras está afuera.

Por lo general, no debe llevar ninguna comida especial cuando visita otros países, pero es una buena idea llevar algo de comida extra en el avión, o en los viajes de un día o excursiones diarias, para el caso de que se produzcan demoras.

 

Nuestro asesoramiento por expertos

(por Beverley Munroe, paciente tipo 2)

No es necesario restringir las actividades de las personas con diabetes si se los entrena y son creativos.

 

Aquí figuran algunas sugerencias para la hora de la comida mientras se viaja:

Lleve una bolsa térmica para la insulina y otras medicaciones.

Lleve alimentos que pueda consumir en su vehículo, a cualquier hora. Controle cada situación.

No se deje llevar por los demás al elegir restaurantes, etc.

Planifique sus actividades de modo de estar libre en las horas de las comidas.

Lleve "un poco de algo" en el monedero o cartera, para casos de emergencia o para "ayudarlo a salir del apuro".

Explique sus necesidades a la hora de la comida a los que viajan con usted, antes de comenzar el viaje.

Invítelos a colaborar.

Recientemente, en un viaje a Ottawa, mi auto se descompuso en la carretera. Pasaron varias horas entre el momento en que falló y fue remolcado hasta su reparación. Afortunadamente, había llevado comida en el auto. Fue un alivio porque me facilitó las cosas.

Sin conocer la zona donde se encontraba el concesionario ni las horas que tenía que esperar, pude satisfacer mis necesidades de alimentación y mantener mis niveles de azúcar en la sangre, en vez de "oscilar", según lo llama mi hija.

Mientras estábamos en Ottawa, nos alojamos en un hermoso Hospedaje con desayuno. La dueña fue muy amable y preparó mis comidas según mis requerimientos. No pedí un tratamiento especial, pero ella estaba muy predispuesta a hacerlo. Recuérdelo cuando se encuentre en una situación similar.

Bien, anticipe los acontecimientos y mantenga el control de cada situación... Nosotros también podemos disfrutar de nuestros viajes y vacaciones, sólo tenemos que estar a cargo.

¡Buenas vacaciones!