El equilibrio en la diabetes

Al seguir un plan de tratamiento de diabetes, usted trata de mantener un equilibrio permanente entre la glucosa y la insulina en sangre. Para usar el ejemplo del mar: las olas de cuatro pies están bien, son normales, pero las que miden 12 pies pueden significar contratiempos por venir.

Puesto que los niveles de glucosa extremadamente altos o bajos son nocivos para el organismo, es importante tratar de mantenerlos tan uniformes como sea posible para evitar complicaciones a largo plazo.
 

El estrés y la enfermedad

Es importante comprender los efectos que pueden tener el estrés y la enfermedad en sus niveles de glucosa, y estar preparado para manejarlos con eficacia.
 

Complicaciones

La clave para vivir bien cuando se tiene diabetes reside en el equilibrio adecuado entre nutrición, actividad física, e insulina y/o medicación oral. El trabajo diario para lograr un adecuado nivel de glucosa es fundamental para evitar complicaciones.
 

El estrés y la enfermedad

Es importante comprender los efectos que pueden tener el estrés y la enfermedad en sus niveles de glucosa, y estar preparado para manejarlos con eficacia.
 

Estrés

El organismo, en respuesta al estrés y a las tensiones diarias, a menudo recurre a las reservas de glucosa. Este mecanismo permite que nuestras células produzcan la energía extra que necesitamos para superar situaciones difíciles. Por supuesto, el aporte repentino de nueva glucosa al torrente sanguíneo puede elevar el nivel de manera bastante rápida.

Factores que desencadenan respuestas al estrés:

  • Temor o angustia repentina
  • Fiebre o infección
  • Crecimiento en la adolescencia
  • Rápido aumento de peso
     
Enfermedad

Como otras respuestas al estrés, las enfermedades provocan a menudo el aumento de la glucosa en sangre. Por ejemplo, un resfrío fuerte, la gripe, o una herida grave pueden incrementar su necesidad de glucosa.

El organismo responde a la enfermedad bombeando la glucosa almacenada en el sistema. Por ello es importante que continúe recibiendo la insulina, aunque usted no sienta deseos de comer. Sin insulina, el nivel de glucosa en su organismo puede aumentar y ser más difícil de controlar. El médico lo ayudará con indicaciones especiales.
 

La clave es la prevención

Para evitar los casos graves de hiperglucemia, es importante que nunca deje de recibir la insulina.

Cuando esté enfermo, controle sus niveles de glucosa con frecuencia y modifique sus dosis o frecuencia de aplicación de insulina (según las indicaciones del médico) si dicho nivel se incrementa mucho.
 

Complicaciones

La clave para vivir bien cuando se tiene diabetes reside en el equilibrio adecuado entre alimentación, actividad física, e insulina y/o medicación oral. El trabajo diario para lograr un adecuado nivel de glucosa es fundamental para evitar complicaciones.
 

Hipoglucemia

La hipoglucemia, o 'hipo', ocurre cuando los niveles de azúcar en la sangre son muy bajos y descienden a menos de 70 mg/dl. Afecta más a menudo a las personas que utilizan insulina, aunque también la pueden experimentar las personas que toman medicación oral.
 

Causas:
  • Alimentación escasa, saltear comidas o colaciones
  • Ingerir alcohol
  • Hacer actividad física adicional sin consumir más alimentos
  • Tomar demasiada insulina

La baja de glucosa en sangre puede ocurrir repentinamente y ser peligrosa. Puede provocar desmayos si no se trata de inmediato. La mayoría de las personas puede distinguir cuando su nivel de glucosa es bajo. La hipoglucemia se produce con mayor frecuencia por la noche o antes del almuerzo. Los síntomas incluyen:

  • Nerviosismo
  • Desmayo
  • Sensación de mareo y confusión
  • Apetito
  • Incapacidad de pensar claramente
  • Dolor de cabeza y cambios en la visión
  • Cambios de humor
  • Sudoración
     
¿Qué hacer?
  • Si siente alguno de estos síntomas, controle su nivel de glucosa
  • Si no puede hacer el análisis de inmediato, suspenda todas las actividades e ingiera algo de glucosa.
  • Si su nivel de glucosa es bajo, es importante que suministre algo de glucosa a su torrente sanguíneo de inmediato.
  • Comer o beber algo que se transforme rápidamente en glucosa es lo mejor, por ejemplo medio vaso de jugo de frutas, tres tabletas de dextrosa o caramelos duros.

Importante: Para tratar la hipoglucemia, no deben utilizarse bebidas sin alcohol dietéticas ni edulcorantes artificiales. Cuando se empiece a sentir mejor, ingiera rápidamente su próxima comida, o una buena colación o algún alimento para asegurarse de que no vuelva a disminuir su nivel de glucosa en sangre. Para estos casos, en las farmacias se venden gelatinas o tabletas de glucosa. Siempre las debe llevar con usted.

También es una buena idea mantener colaciones y tabletas de glucosa extra en el auto, en el trabajo y en la mesa de luz, por si acaso. Tener una hipo no significa necesariamente que no esté controlando su diabetes.
 

¿Por qué ocurrió la hipo?
En este caso, hágase las siguientes preguntas:
  • ¿Salteé una comida? ¿Mi comida se retrasó? ¿Comí menos de lo habitual en mi última comida?
  • ¿Me apliqué la dosis correcta de insulina en mi última inyección?
  • ¿Hice actividad física intensa en la última hora? ¿Me acordé de ingerir carbohidratos adicionales antes de comenzar?
     
Hipoglucemia severa

En ocasiones, puede ser que no registre signos que le adviertan la hipoglucemia y perder la conciencia. Si sucede esto y no puede tragar, puede necesitar una inyección de glucagón.

El glucagón es una hormona natural del organismo y aumentará su nivel de glucosa en sangre durante un período corto. Fuerza al organismo a elaborar más glucosa rápidamente. Después de la inyección recobrará la conciencia casi de inmediato.

Algunas personas con diabetes tipo 1 tienen a mano un kit de glucagón listo para usar, si fuera necesario.

Es importante que alguien de su familia (o un amigo) sepa cómo aplicarle esta inyección. Explique a su familia los cuidados que deben brindarle si lo encuentran inconsciente.

Si no dispone de glucagón, deben llamar al servicio de emergencia y avisar que usted tiene diabetes. No deben intentar darle algo oralmente.
 

Hiperglucemia

La hiperglucemia, o 'híper', ocurre cuando los niveles de glucosa en la sangre son excesivamente altos, en general superiores a los 200 mg/dl, cuando se toma la medición de glucosa 1-2 horas después de una comida.

Ocurre cuando hay déficit de insulina en la sangre. Puede provocar una cetoacidosis, trastorno en el cual se excretan en la orina sustancias similares a la acetona, llamadas cetonas.

Se pueden producir hiperglucemia y cetoacidosis si usted deja de tomar o reduce la dosis de insulina, o si disminuye su sensibilidad a la insulina.

En los períodos de enfermedad, como las infecciones urinarias o del tracto respiratorio, la hiperglucemia suele suceder con facilidad.

La hiperglucemia y la cetoacidosis son típicas cuando se detecta la diabetes tipo 1.
 

Causas:
  • Déficit de insulina
    ¿Salteó la última dosis, o tomó muy poco?
  • Comida en exceso
    ¿Comió en exceso en las últimas horas?
  • Actividad física
    ¿Olvidó hacer ejercicio o cambió la hora?
  • Estrés o enfermedad
    ¿Está enfermo? ¿Bajo presión no habitual?
    ¿Atravesando una experiencia emocional difícil o que provoca agitación?

Cuando aparecen los síntomas de hiperglucemia, es importante actuar de inmediato. Los síntomas incluyen:

  • Exceso de sed y deshidratación
  • Cansancio excesivo y somnolencia
  • Calambres en el estómago
  • Piel seca y enrojecida
  • Respiración rápida y profunda
  • Micción frecuente
  • Aliento a fruta
    (similar a la acetona)

Sin embargo, otras personas no tienen síntomas. Recuerde que usted puede hacerse un análisis rápido de glucosa en sangre en cualquier momento, para controlar. Si su nivel de glucosa en la sangre es alto y si hay cetonas en la orina, contacte de inmediato a su médico.
 

Complicaciones a largo plazo

Hay tres cosas importantes que es necesario que controle desde el momento en que le diagnostican diabetes:
 

Los pies

La diabetes afecta las vías nerviosas, especialmente las de los pies y las piernas. Esto puede provocar pérdida de sensibilidad en esas áreas y que los pies sean vulnerables a lesiones o heridas que quizá no descubra de inmediato.

Proteja sus pies utilizando zapatos suaves y de buen calce, cómodos y que no rocen o aprieten.

¡Nunca ande descalzo! Es más difícil percibir las temperaturas altas o los objetos afilados, por lo que es más fácil quemarse o cortarse sin darse cuenta. Se puede producir una infección antes de que usted lo note.

Corte las uñas de modo que no queden desparejas ni con extremos cortantes.

  • Mantenga los pies limpios y secos.
  • Utilice una loción suavizante (excepto entre los dedos) y polvo.
  • Mantenga los pies protegidos, utilice siempre medias y zapatos.
  • Compre buenos zapatos – vale la pena.

Los podólogos se especializan en el cuidado de los pies, y pueden ayudarlo si aparecen callosidades. También le darán consejos sobre cómo protegerlos de posibles problemas.

Es importante que controle sus pies todos los días para la detección temprana de posibles problemas. Cada vez que se baña o se ducha, tómese el tiempo para controlar si tiene lastimaduras o raspaduras en la piel.

Utilice una buena luz, esté alerta ante la aparición de áreas azules, rojo brillantes o blancas - a menudo significan que no hay buena irrigación sanguínea en la zona.

Mantener los pies saludables es muy importante en el cuidado de la salud, por lo que es muy probable que su médico los controle cada vez que usted va a consulta. Si olvida el control, recuérdeselo.
 

Sus ojos

La diabetes puede provocar problemas en la vista –aún antes de que usted lo note. En realidad, la diabetes es causante de ceguera.

El oftalmólogo (especialista en visión) debe controlar sus ojos por lo menos una vez por año, porque se requiere capacitación especial para detectar y tratar estos problemas antes de que se agraven. Asegúrese de informarle que tiene diabetes.
 

Sus dientes

Con diabetes, se producen más infecciones. Asegúrese de informar a su dentista que tiene diabetes para que revise detenidamente sus encías en cada visita. Un buen cepillado, limpieza con hilo dental y las visitas regulares al dentista evitarán los problemas dentales.
 

Cuídese mucho

Es mejor consultar con frecuencia a su médico, educador, nutricionista u otro miembro del equipo de especialistas, y hacerles las preguntas necesarias.